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DE LA SITUACIÓN: Análisis sobre la actualidad de la lucha social. La revolución integral.

 
Un profundo y radical (de raíz, no de extremo) análisis de Félix R. Mora sobre la situación social y la revolución necesaria para cambiarla. Se trata de dejar a un lado revueltas y movilizaciones perfectamente orquestadas por la izquierda estatalizada y de profundizar más en una revolución integral que sea capaz de combinar el aspecto colectivo con un cambio más profundo en lo personal.
Fuente: http://esfuerzoyservicio.blogspot.com.es/

DE LA SITUACIÓN



Estamos en un momento de “movilizaciones” y más “movilizaciones”. Por aquí y por allá hay manifestaciones (esto es, paseos callejeros, tan higiénicos como inofensivos), se habla de “huelgas generales” y algún alucinado incluso farfolla no se sabe qué sobre “situación pre-revolucionaria”. Hay muchísimo y no hay nada porque la resultante práctica de tales acontecimientos se aproxima a cero. Tenemos una lúgubre situación de paz social con un raquítico, y además en declive, activismo callejero.

¿Cómo explicar esto cuando la sociedad y el individuo se están desmoronando?

Los adictos al activismo proponen lo imposible (e indeseable), volver al consumo anterior a 2009. Toda su obsesión es restaurar lo que existió, el futuro les da pánico y se han refugiado en el bunquer de la nostalgia. Que no sean capaces de pensar y hablar de otra cosa que de consumo y dinero les pone en evidencia como agentes de la burguesía en el seno de las clases populares.

Todo eso desmoviliza a la sociedad. Cualquier persona bien informada y libre de dogmatismos socialdemócratas comprende que el pasado nunca volverá, que la crisis económica tiene raíces muy profundas, que los problemas de la sociedad van más allá, mucho más allá, de los de la economía, que la situación no tiene remedio a corto plazo y que se necesita una visión de futuro, y una estrategia. Por tanto, una enorme cantidad de personas es desmovilizada por las simplezas infantiles de los apóstoles del consumismo utópico y del activismo infructífero.

Lo que necesitamos es una explicación VERDADERA de la crisis general (no sólo ni principalmente económica) de la sociedad, de las sociedades europeas en realidad, y del individuo. Hay que decir LA VERDAD, por dura y terrible que sea, y no seguir con las consignas activistas, demagógicas y embaucadoras. Respaldado el proyecto de III República, redactando una nueva Constitución (sería la octava de una saga espeluznante, de La Pepa para acá), loando el caso de Islandia (hay que ser muy sandio para hacerlo pero se hace) o confiando en políticos profesionales, como Julio Anguita u otros similares, nada va a resolverse sino todo lo contrario.

Hay que renunciar al autoengaño, a la aciaga idea de lo fácil, a la funesta ilusión de los remedios inmediatos, al pragmatismo crédulo y simplón, a carecer de una visión de conjunto y a largo plazo.


 Se aproxima un gran golpe de timón político, por tanto una renovación de la casta política, y los listillos y listillas de siempre desean participar en la gran rebatiña de cargos partidistas, parlamentarios y estatales que se anuncia, para quedarse con un puestecito de politicastro/a profesional lo mejor remunerado posible. Quieren que su activismo callejero sea por fin “adecuadamente recompensado”, cómo no, en dinero-dinero-dinero contante y sonante, o sea, con lo único en que creen. Además están los ingenuos y los crédulos, que arropan a los listillos, y que a menudo son más funestos que ellos.

La situación actual es muy diferente a la de otros periodos históricos. Quienes han hecho del no pensar, no querer entender y no desear comprender la quintaesencia de su agitarse son inhábiles para inteligir lo más importante, que la planificada destrucción del sujeto realizada sobre todo en los últimos 40 años por el poder constituido, usando como instrumento primero a la izquierda en todas sus manifestaciones, hace al individuo medio inútil para cualquier acción contundente de resistencia y oposición al sistema económico, cultural, mediático, académico, intelectual y político de dominación.

El sujeto desustanciado y deshumanizado, insociable y entontecido, de la hora presente es un esclavo de nuevo tipo que ni siquiera sirve para las luchas más simples por sus derechos más elementales, verdad ahora probada en la experiencia.

Por tanto, sin entrar en una fase de reconstrucción y rehumanización del sujeto seguiremos condenados a “movilizaciones” que no movilizan a nadie (fuera de los activistas ansiosos de cargos políticos y dinero a espuertas), “luchas” que son meras parodias, “huelgas generales” de opereta y así sucesivamente. Y eso con independencia de la gravedad que alcance la crisis.

La destrucción de la esencia concreta humana es la causa de todo ello.

Constatada la inoperancia del activismo politicista, pueril, pragmático, monetizado e inmediatista (esto es, socialdemócrata) pasemos a buscar soluciones.

Hoy no puede haber, aunque se deseen, ni grandes luchas dignas de tal nombre, ni espectaculares movimientos (pensemos en el rapidísimo derrumbamiento del 15-M, y en el lastimoso fracaso del 25-S), ni formidables montajes. Sólo hay condiciones, en el terreno de lo negativo, para tinglados electorales, con votantes desmotivados, pegadores de carteles sin cerebro y abúlicos paseantes de pancartas.

Ahora es el momento de las minorías que se auto-organizan, y mañana será el momento de multitudes haciendo la revolución integral.

Estas han de organizarse en grupos de estudio y trabajo, a pequeña escala, formados con personas de confianza, realmente interesadas y dispuestas a actuar con una idea de esfuerzo y servicio desde la percepción ateórica de la realidad.

Los objetivos y tareas de tales grupos de trabajo han de ser:

. Dotarse de una comprensión del momento histórico a largo plazo, considerando al presente como parte del futuro, pensando a 10 años vista. De ahí ha de salir una estrategia bien pensada y sólida.

. Formar personas preparadas, capaces, autónomas, aptas para afrontar lo que se avecina, que va a ser muy duro pero muy esperanzador. El activismo arrastra-pancartas deforma, ahuyenta y destruye a la persona, pues nadie (dejando de lado a una minoría de lunáticos) lo soporta más allá de 2-3 años. Formar es auto-formar. Tener personas preparadas es lo más decisivo. De esta tarea, realizable ahora ya, dependerá el futuro.

. Elaboración de las grandes ideas y los fundamentales ideales que en una situación de crisis global de la sociedad, el individuo y el sistema de valores puedan mover al pueblo/pueblos. Se trata de crear ideas, ideales, programas, contenidos y nuevas vías. Hay que refundar lo más esencial de nuestro cuerpo argumental.

. Fijar un código y unas reglas personales (cada cual las suyas) que permitan estar en el mundo, actuar éticamente y convivir con los demás de una forma efectiva, como sujetos de calidad y virtud, con respeto por sí mismo y eficacia en la acción transformadora de la sociedad. El politicismo es inoperante mientras que la calidad autoconstruida del sujeto es categórica.

. El estudio reflexionado y creativo de mis libros y otros textos puede ser de utilidad en la hora presente, para fijar una estrategia, determinar ideales transformadores y crear sujetos formados y de calidad.

La valía autoconstruida del individuo lo determina todo, o casi todo.

Es de enorme significación que las mujeres se sumen a las tareas de crear una estrategia, formarse como seres humanos-mujeres de calidad, establecer los grandes ideales transformadores de esta sociedad, en putrefacción global, y comprometerse con un sistema de esfuerzo y servicio desinteresados. Sin ellas el magno proyecto de revolución integral no puede avanzar. Con ellas será una tarea difícil y ardua pero hacedera estratégicamente. Que haya mujeres auto-formadas será absolutamente decisivo en los acontecimientos, tan determinantes, de los años próximos.

Quienes, mentalmente triturados por el activismo (que es sinónimo de socialdemocracia), no comprenden la propuesta aquí formulada deberían reflexionar sobre lo siguiente: nuestra meta es crear un gran movimiento popular, que es el único capaz de regenerar y  revolucionarizar esta sociedad en agonía, este sujeto en subhumanización rampante y este medioambiente en liquidación, pero en la hora presente esa meta exige dar un rodeo y utilizar procedimientos indirectos.

A través del desarrollo del factor consciente y de la formación de la persona, con esfuerzo desinteresado y sentido del deber, realizaremos la revolución social integral.

Octubre 2012, Félix R. Mora

2 comentarios:

  1. Hay cosas ciertas y cosas que no lo son tanto... si bien es cierto a la población le falta desprenderse de gran parte de la ignorancia, no se puede pretender que se pase de lo blanco a lo negro tan fácilmente. En la situación que nos encontramos, con el aparato estatal adoctrinando bestialmente al pueblo, dificilmente se puede llevar a cabo una revolución idílica y teniendo en cuenta el "buen" haccer de las élites, no se puede esperar que el cambio sea pacífico... hay cosas muy buenas en Félix, pero obvia demasiadas centrandose en los aspectos que más le interesan y en una ya enfermiza critica a la izquierda estatal, supongo para diferenciarse de aquellos que únicamente cargan contra la derecha,sin embargo no se puede ir de un extremo al otro, hay que ser honesto y hablar las realidades de ambas, que al final si no el discurso parece más reaccionario que otra cosa =)

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  2. No es facil desdeluego lo que propone Felix pero creo que es algo tan utópico como necesario.Tampoco creo que tenga ningun plan real y estudiado para crear esa revolución, como el suele repetir ademas, pero pienso que aunque pueda parecerlo, ningun cambio profundo en lo personal por pacifico que parezca resulta idilico para aquel que no quiere cambiar nada realmente. A menudo es mucho mas facil unirse al activismo organizado y fantasear con la idea de que si no consigo nada al menos acallare mi conciencia.
    Lo del ensañamiento particular con la izquierda comparto contigo que puede dar lugar a malentendidos ideologicos, pero creo que tu igual que yo comprendes que este justificado. Porque la izquierda tiene el agravante de la traicion continuada y sistematica a la clase que representa. Hacen lo mismo pero a ellos siempre se les perdona, convirtiendose asi en el arma mas ladina y rastrera del capitalismo. En fin, no me tires de la lengua...jajaja
    Gracias Lobiscus, compañero! por darle un poco de vidilla a los comentarios ;-)

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