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La conformidad grupal. Cómo convertirnos en rebaño


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Nos sentimos especiales cuando somos adolescentes porque vamos a la última. Exactamente igual que el resto de adolescentes.
Luego en nuestra juventud nos sentimos especiales porque nos creemos con una sensibilidad diferente. Hemos logrado alcanzar los ideales mas vanguardistas, modernos y rompedores en temas políticos, sociales y morales. Que son exactamente los mismos que los de todos los demás jóvenes.
En nuestra madurez una vez descubierto que no éramos tan distintos unos de otros, nos damos cuenta de que lo importante de verdad es la seguridad. Recelamos de todo y de todos, no sea que nos toque un vecino yihadista o uno de esos jóvenes idealistas que van a la última y no respetan nada y nos consagramos en cuerpo y alma a acumular seguridad en forma de ganar y acumular todo el dinero posible y respetar las normas que nos impone el estado, que a cambio nos protege de todo mal. De paso nos compramos el último todocamino de gama media o ese monovolúmen tan mono para llevar a los niños al colegio, que tienen una relación precio-calidad excepcional y que nadie mas supo descubrir. Mas o menos como todos los demás.
En la vejez ya asumimos que todos fuimos iguales, que siempre ha sido así y que, qué le vamos a hacer. Asumimos la conformidad como nuestra realidad natural.
¿En qué momento y por qué causas perdimos nuestra individualidad y unicidad en pos de la unidad, por la conformidad grupal?
Solomon Asch descubrió como funcionan estos mecanismos en 1951 y sus experimentos nos ofrecen una clara muestra de cómo somos capaces de comportarnos como rebaño a poco que una presión externa nos conduzca hacia una conformidad de criterios. Hacia un pensamiento único. Pero la naturaleza misma de esos mecanismos, que no es otra que el mimetismo y la empatía natural hacia nuestros semejantes, puede también jugar en contra de los manipuladores ya que los experimentos de Asch también demuestran que una sola opinión discordante es suficiente para reducir considerablemente el nivel de conformidad del individuo. Por eso es importante que existan medios alternativos que nos ofrezcan otras versiones y sin duda es uno de los motivos principales de la existencia de este blog.

Fuente: http://activateya.com.ar/blog/

El experimento de Asch, la conformidad grupal

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Los experimentos de conformidad de Asch fueron una serie de experimentos realizados en 1951 que demostraron significativamente el poder de la conformidad en los grupos. ¿Qué estamos dispuestos a hacer para encajar y no ser apartados socialmente?.. ¿Seguimos al rebaño o empezamos a comportarnos como realmente pensamos?.

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Los experimentadores, conducidos por Solomon Asch pidieron a unos estudiantes que participaran en una “prueba de visión”. En realidad todos los participantes del experimento excepto uno eran cómplices del experimentador y el experimento consistía realmente en ver cómo el estudiante restante reaccionaba frente al comportamiento de los cómplices. El objetivo explícito de la investigación era estudiar las condiciones que inducen a los individuos a permanecer independientes o a someterse a las presiones de grupo cuando estas son contrarias a la realidad.
PROCEDIMIENTO
Los participantes -el sujeto verdadero y los cómplices- estaban todos sentados en la sala de una clase en donde se les pidió que dijeran cuál era a su juicio la longitud de varias líneas dibujadas en una serie de exposiciones: se les preguntaba si una línea era más larga que otra, cuáles tenían la misma longitud, etc. Los cómplices habían sido preparados para dar respuestas incorrectas en los tests y determinar si ello influía en las respuestas del otro estudiante.
RESULTADO
Aunque la mayoría de los sujetos contestaron acertadamente, muchos demostraron un malestar extremo y una proporción elevada de ellos (33%) se conformó con el punto de vista mayoritario de los otros cuando había al menos tres cómplices presentes, incluso aunque la mayoría dijera que dos líneas con varios centímetros de longitud de diferencia eran iguales. Cuando los cómplices no emitían un juicio unánime era más probable que el sujeto disintiera que cuando estaban todos de acuerdo. Los sujetos que no estaban expuestos a la opinión de la mayoría no tenían ningún problema en dar la respuesta correcta.




 
Y por último, un compilado de varios experimentos relacionados…

El poder de la situación DOCUMENTAL

 

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